Estados Unidos volvió a exigir la ratificación del acuerdo comercial firmado con la Argentina en febrero. El pedido llegó de Heidi Gómez Rápalo, número dos de la embajada estadounidense en Buenos Aires. Lo hizo días después de que una delegación de la USTR visitara el país con el mismo mensaje.
«Nuestra esperanza es que la Argentina pueda ratificar el ARTI», afirmó la encargada de negocios. Fue directa sobre las prioridades. Pidió avanzar con las regulaciones de tecnología confiable. También reclamó el Tratado de Cooperación en materia de Patentes, conocido como PCT.
El mensaje se dio en el Foro Estados Unidos-Argentina sobre Minerales Críticos. Lo organizaron la U.S. Chamber of Commerce, el US-Argentina Business Council, Citi, AmCham Argentina y la embajada. El Acuerdo sobre Comercio e Inversiones Recíprocos, el ARTI, se firmó en febrero. Todavía no entró en vigor.
El acuerdo también prevé algo concreto para el financiamiento. Estados Unidos trabajaría a través del Export-Import Bank y de la Corporación Financiera de Desarrollo Internacional. El objetivo es respaldar sectores estratégicos argentinos, incluida la minería crítica.
El contexto cambió con un fallo. La Corte Suprema de Estados Unidos resolvió que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional no habilitaba a Trump a imponer aranceles recíprocos. Esa herramienta era central en la estrategia comercial de Washington con distintos países.
La administración Trump ya explora otras vías legales. Por eso la ratificación argentina y el cumplimiento de los compromisos regulatorios podrían seguir teniendo peso. Servirían ante nuevos marcos que ambos gobiernos instrumenten por otro camino.
El PCT tiene un recorrido pendiente puntual. Diputados aprobó el proyecto de adhesión al tratado de patentes. Una modificación introducida en el trámite obliga a que el Senado complete el proceso.
«Cuando la Argentina pueda brindar ese tipo de seguridad política, que la propiedad intelectual va a estar protegida», dijo Gómez Rápalo, «eso va a dar la señal para aumentar la confianza y continuar invirtiendo en este enorme mercado».
La funcionaria también subrayó el alineamiento político. «El presidente Milei había dejado muy claro que quería alinearse estratégicamente con Estados Unidos», sostuvo. Agregó que era «natural» que la Argentina fuera socio de Washington en minerales críticos, dado su potencial minero.
Gómez Rápalo detalló además las herramientas de financiamiento disponibles. Dijo que proyectos argentinos ya reciben atención de la DFC. Aseguró que ese interés está creciendo. Mencionó también las garantías que ofrece EXIM para comprar equipamiento estadounidense.
El mensaje de Washington es, en el fondo, un mensaje sobre reglas. Sin protección de patentes ni marco regulatorio estable, el capital espera antes de moverse. La pelota está en el Senado argentino.
El Gobierno de Milei ya mostró la voluntad política de acercarse a Estados Unidos. Ahora el desafío es transformar ese alineamiento en instituciones concretas: propiedad intelectual protegida y un Congreso que no demore lo que el Ejecutivo firmó. El capital extranjero no premia intenciones, premia certezas.



