Beyoncé anunció el 25 de agosto de 2026 una donación personal de un millón de dólares para atender a las víctimas del terremoto de magnitud 7,4 que golpeó el departamento de Chocó el pasado 10 de agosto. El anuncio provino de Parkwood Entertainment, la compañía de la artista, mediante un comunicado de prensa.
Según el comunicado, los fondos están destinados a «proveer de forma inmediata alimentos y suministros de vivienda a las zonas más afectadas» por el sismo. Para canalizar la ayuda, Parkwood Entertainment indicó que los recursos se dirigirán a Food For The Poor y World Central Kitchen, dos organizaciones con presencia activa en operaciones de respuesta humanitaria.
El epicentro del terremoto se ubicó aproximadamente a 5 kilómetros al este de San José del Palmar, a unos 240 kilómetros de Bogotá. Según el Servicio Geológico Colombiano (SGC), el evento es el de mayor magnitud registrado en Colombia en lo que va del siglo XXI. El sismo, ocurrido a las 7:34 a. m., se sintió en ciudades de todo el país y también en Panamá y Venezuela.
La Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) reportó más de 331 muertos, 4.439 heridos y 240 desaparecidos. Múltiples municipios registraron daños en edificios, infraestructuras viales y redes de servicios públicos, con afectaciones al suministro de alimentos en varias zonas.
La donación de Beyoncé se suma a otras iniciativas. La cantante colombiana Shakira anunció el 18 de agosto un compromiso inicial de 1,25 millones de dólares, junto a Live Nation, el FIFA Global Citizen Education Fund y la CAF (Banco de Desarrollo de América Latina), destinado a la reconstrucción de instituciones educativas en Chocó. Por su parte, el chef José Andrés, a través de World Central Kitchen, comprometió un millón de dólares para apoyar a pequeños negocios de alimentos afectados por el sismo.
Los tres compromisos suman en conjunto más de 3,25 millones de dólares en capital privado movilizado en menos de tres semanas desde el desastre.
Lectura de Ágora Capital. Lo que muestran estas cifras es la velocidad con que el capital privado y la filantropía organizada pueden movilizar recursos hacia zonas de emergencia: fondos comprometidos, organizaciones ejecutoras identificadas y destino específico del gasto, todo en un comunicado. Ese modelo —donante, operador logístico con presencia local, objetivo concreto— reduce la cadena entre el peso donado y el plato de comida. Para Colombia, un país que enfrenta su mayor sismo del siglo con más de 331 muertos y miles de damnificados, la pregunta que queda abierta es si los canales institucionales de distribución serán capaces de complementar esa velocidad con la misma eficiencia.



