Lisandro Catalán confirmó su candidatura a gobernador de Tucumán. Lo hizo ante unas 900 personas en el Hotel Catalinas Park. Fue el cierre del acto «Punto de partida para la libertad de los tucumanos».
«No voy a ser candidato a gobernador, voy a ser el gobernador de la provincia de Tucumán», afirmó. La frase selló la presentación pública de su plan de gobierno.
Catalán fue ministro del Interior de Javier Milei. Ocupó el cargo durante un mes y medio en 2025. Su candidatura fue conversada con la Mesa Nacional de La Libertad Avanza (LLA), lo que le dio respaldo orgánico del espacio que conduce Milei a nivel nacional.
El acto reunió a dirigentes locales y nacionales. Entre ellos estuvieron José García Hamilton, Clemente Babot, Nahuel Ríos, María José Boscarino, Patricio Celario y Nadima Pecci. También asistieron los diputados nacionales Federico Pelli y Soledad Molinuevo.
El programa presentado propone la eliminación progresiva de impuestos al sector productivo. Plantea además reducir el gabinete provincial de 9 ministerios a 4. El presupuesto de la Legislatura quedaría limitado al 1% del presupuesto provincial.
En el plano electoral, LLA propone eliminar los acoples y las comunas. También busca adoptar la Boleta Única de Papel. Catalán confirmó que el partido irá sin acoples en 2027. Exigió a sus candidatos comprometerse públicamente a reducir el costo de la Legislatura.
El llamado Plan de Shock detalla medidas para los primeros días de gestión. Incluye la eliminación de las recaudaciones bancarias de Ingresos Brutos. Prevé además la reducción de alícuotas para 76 actividades.
El plan suma la eliminación del Impuesto a la Salud Pública sobre la nómina salarial. También la supresión del Impuesto de Sellos. Se agrega presupuesto base cero, una Ley Antinepotismo y un régimen de promoción de inversiones productivas.
El programa no especificó el alcance de las reformas en salud y educación. Ese punto quedó abierto para futuras definiciones.
Con este anuncio, Catalán se convirtió en el primer candidato formal a gobernador rumbo a 2027 en Tucumán. Cuenta con el aval explícito de la conducción nacional de LLA. En Casa Rosada evitan detallar acuerdos electorales hasta octubre, aunque ya definieron competir contra el peronismo en sus bastiones y sumar a gobernadores aliados como Leandro Zdero y Alfredo Cornejo.
El plan tucumano repite la fórmula que LLA aplicó a nivel nacional. Menos impuestos, menos burocracia y menos gasto político son la promesa central. Los números primero: 76 alícuotas a la baja y una Legislatura acotada al 1% del presupuesto son señales concretas para el sector productivo.
Si Catalán logra trasladar ese programa a la gestión provincial, Tucumán podría convertirse en un laboratorio de la desregulación libertaria fuera de la Casa Rosada. El mercado y los contribuyentes tucumanos observarán si la promesa de shock fiscal se traduce en resultados, tal como ocurrió con el ajuste nacional impulsado por Milei.



