El gobernador del estado de Georgia, Brian Kemp, viajó a Santiago para reunirse con ejecutivos de CMPC, la compañía forestal del grupo Matte. El objetivo declarado fue «abordar las oportunidades para profundizar la relación comercial de la compañía con el estado de Georgia y fortalecer su presencia en el mercado estadounidense», según informó la propia firma.
Durante el encuentro, las autoridades de Georgia propusieron conectar a CMPC con la asociación forestal local y facilitar vínculos con actores del sector portuario. Kemp destacó que los puertos de Georgia «se encuentran entre los de mayor crecimiento en Estados Unidos» y subrayó que «miles de kilómetros de vías férreas y carreteras conectan nuestros dos puertos de aguas profundas con los recursos forestales de todo el sureste».
Una relación de más de dos décadas
CMPC opera en Atlanta desde hace más de 20 años. Su plataforma comercial en esa ciudad emplea a cerca de 40 personas y desde allí comercializa y distribuye productos forestales, madera, celulosa, cartulinas y sacos de papel. Entre sus clientes en Georgia figuran Georgia-Pacific, Home Depot y First Quality.
El peso del estado dentro del negocio estadounidense de la compañía es significativo. Francisco Ruiz-Tagle, gerente general de Empresas CMPC, precisó que Georgia «concentra cerca del 25% de nuestras ventas en ese mercado». Además, la presencia productiva de CMPC en Estados Unidos incluye Powell Valley Millwork, operación de productos de madera con dos plantas en Kentucky, adquirida en 2023.
Bernardo Larraín, presidente del directorio de Empresas CMPC, señaló que «Estados Unidos es un mercado muy relevante para CMPC y puede adquirir una importancia aún mayor hacia el futuro», y mencionó que la compañía evalúa «explorar nuevas inversiones, especialmente en productos de madera».
Lo que el mercado ya sabe
La visita de Kemp a Santiago no es un gesto protocolar: es la señal de un estado que compite activamente por capital privado con infraestructura, logística y reglas claras. Georgia lleva años construyendo un ecosistema de atracción de inversión extranjera —manufactura, logística, tecnología— y la industria forestal encaja con precisión en esa estrategia.
Para CMPC, el movimiento tiene lógica de largo plazo. Con un 25% de sus ventas estadounidenses ancladas en Georgia y relaciones consolidadas con clientes de primer nivel, escalar la apuesta productiva —más allá de la oficina comercial en Atlanta y las plantas de Kentucky— es el paso natural. El encuentro entre un gobernador que vende certeza jurídica y una empresa que busca retorno sobre capital ilustra exactamente cómo funciona la atracción de inversión cuando el Estado actúa como facilitador y no como obstáculo. Capital busca reglas claras; Georgia, al parecer, las tiene.



