El comentarista británico Milo Yiannopoulos, de 41 años, fue arrestado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y permanece detenido en Alexandria, Luisiana, uno de los principales centros usados por la agencia para operaciones de deportación, según confirmó Fox News.
Yiannopoulos es ciudadano del Reino Unido. Su estatus migratorio actual y las circunstancias que llevaron a su detención no fueron aclaradas de inmediato por las autoridades. El localizador de detenidos en línea de ICE muestra a Yiannopoulos bajo custodia de la agencia, de acuerdo con una captura de pantalla revisada por Fox News.
Según TMZ, citado por New York Post, Yiannopoulos fue detenido en un aeropuerto de Luisiana, aunque los motivos de su presencia en el estado tampoco quedaron claros. El rapero Kanye West, con quien Yiannopoulos mantuvo una relación laboral intermitente, tenía programada una presentación esa misma noche en el Caesars Superdome de Nueva Orleans.
Yiannopoulos, exeditor de Breitbart News, se hizo conocido como comentarista político de extrema derecha, con apariciones controvertidas incluida una en la Universidad de California en Berkeley. Fungió como interno no remunerado para la excongresista Marjorie Taylor Greene en 2022 y trabajó como director de operaciones políticas en la campaña presidencial de Kanye West en 2024. Organizó una cena entre el presidente Trump y West, a la que también asistió el nacionalista blanco Nick Fuentes. La relación laboral con West se rompió en mayo de 2024, tras el anuncio del rapero de lanzar un estudio de entretenimiento para adultos bajo su marca Yeezy.
El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) no respondió de inmediato a las solicitudes de comentario de Fox News ni de New York Post. Un correo electrónico enviado al representante de Yiannopoulos tampoco fue respondido.
La activista pro-Trump Laura Loomer escribió en X que había denunciado previamente a Yiannopoulos ante ICE, aunque no se ha confirmado si esa denuncia guarda relación directa con el arresto.
El caso ilustra algo que trasciende la ideología del detenido: bajo la actual política migratoria, la maquinaria de control de fronteras no distingue entre aliados y adversarios ideológicos del oficialismo. Un comentarista que compartió mesa con el propio presidente terminó, como cualquier otro extranjero en situación migratoria incierta, bajo custodia de ICE en un centro de deportación.
Para los defensores del estado de derecho, ese es precisamente el punto: la ley se aplica igual sin importar el currículum político de quien la enfrenta. La ausencia de una explicación oficial del DHS, sin embargo, deja abierta la pregunta de qué proceso administrativo condujo a la detención y si el caso terminará en una deportación efectiva.



